En los medios

La Nación
27/03/25

“Pragmatismo”: ante la apertura comercial de Milei, los industriales piden adaptarse a un mundo más proteccionista

Bernardo Kosacoff, profesor del MBA y del Executive MBA, fue consultado sobre la política industrial del Gobierno.


Trump y milei - X @WhiteHouse

C
on el fin de impulsar al sector y en el marco de la presentación de un informe que examinó y comparó las medidas adoptadas por distintos países frente a los cambios y tensiones políticas y comerciales, la Unión Industrial Argentina (UIA) le pidió hoy al Gobierno que adopte un enfoque pragmático a la hora de insertarse en el mundo.

“Lo primero que hay que comprender es que el mundo está cambiando: los países están destinando más dinero a la política industrial, con medidas defensivas, financiamiento y asistencia directa. Conociendo esta realidad, debemos extraer lecciones para la Argentina, que tiene su propia situación. Queda claro que uno debe evaluar los precios relativos, la presión impositiva y un proceso de inserción al mundo. Es decir, una combinación; porque si hacemos una inserción poco inteligente al mundo, con costos en dólares muy altos y sin una reforma impositiva que favorezca al sector transable, lo que vamos a lograr es una mayor destrucción del tejido productivo que generación de empleo”, afirmó Diego Coatz, director ejecutivo de la UIA.

“Hay que observar esos tres factores y luego tomar decisiones. La clave está en entender que se requiere una mejora en el sistema impositivo, que debe estar alineada con la política cambiaria y la política de apertura. Eso es lo que está observando el mundo hoy. De hecho, Donald Trump está analizando temas impositivos, el valor del dólar, etc. Todos están buscando cómo combinar sus herramientas para fortalecer sus sectores productivos. Hoy, nosotros tenemos un peso más fuerte. El esfuerzo fiscal debe ser mayor para que el sector transable e industrial pueda ganar terreno en el mundo”, agregó.

Bernardo Kosacoff, profesor titular de la UBA y la Universidad Di Tella, indicó que es evidente que el Gobierno está incentivando las importaciones, no solo por la desregulación, sino también porque el proceso inflacionario está relacionado con el atraso del dólar, lo cual beneficia a las importaciones. Sin embargo, consideró que se debería pensar en cómo insertar a la Argentina en el mundo. “Hay muchas cosas positivas que hace Federico Sturzenegger, pero esos son cambios a nivel de la administración, no reformas estructurales. Es necesario reflexionar sobre cuál será la especialización de la Argentina. Existen oportunidades en todos los campos: turismo, deporte e industria, que enfrentan problemas, pero también tienen muchos activos”, subrayó.

Andrés López, director del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA, opinó que el Estado tiene un historial deficiente en términos de planificación, y que atrasa desde hace cincuenta años, por lo que hay que ser cautelosos en lo que se le pide. “A mí no necesitan convencerme de la necesidad de diversificación productiva, pero este gobierno no lo va a hacer porque no cree en ello. En tal caso, cuando llegue otro gobierno, será necesario trabajar para convencer a la gente de que, para que el Estado tenga capacidades técnicas, hay que pagar salarios adecuados y preservar las instituciones. También se deben generar capacidades políticas para resistir, y si alguien llega diciendo que va a cerrar la agencia de ciencia y tecnología, pedirle una evaluación de por qué toma esa decisión”, indicó.

Finalmente, Enrique Szewach, consultor y miembro del consejo académico de FIEL, habló de la necesidad de generar un mercado de capitales antes de considerar políticas industriales específicas para ciertos sectores, además de evaluar las políticas antes, durante y después, como propuso López.

Una comparación con el mundo 

La UIA presentó en el encuentro el informe titulado “Retorno de la política industrial”, elaborado junto al Observatorio Pyme, que mostró además un repaso de las principales iniciativas implementadas a nivel internacional y también de investigaciones recientes, con el objetivo de valorar el benchmark global e incorporar sus lecciones. El estudio describe que el nuevo mapa global se caracteriza por una creciente incertidumbre y fragmentación, lo que incrementa los desafíos para la producción local. Si bien esto ofrece oportunidades para el país debido a la revalorización de los activos locales, también implica grandes desafíos por el riesgo de ampliar las brechas de productividad y competitividad con los países que lideran estas agendas. La volatilidad macroeconómica y el estancamiento tendencial de la actividad local son factores que refuerzan aún más la necesidad de prestar atención a las políticas que está implementando el mundo.

Para la Argentina, la política industrial -dijeron- adquiere relevancia también debido a las tensiones derivadas de la estrategia de estabilización sobre el sector transable, por la combinación de la contracción de la actividad con la apreciación cambiaria y la mayor integración al mundo. Considerando que es un sector que ya enfrenta elevados costos de producción que afectan su competitividad, como lo refleja el informe “Costo Argentino” elaborado por el CEU-UIA, en caso de profundizarse el esquema actual, “surge la necesidad de mejorar la competitividad de los bienes transables mediante medidas de política industrial que favorezcan la competencia tanto en el mercado interno como externo”.

La presentación se realizó durante el seminario “Oportunidades productivas, comerciales y mercados laborales para Argentina”, organizado por la UIA y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El encuentro abordó las oportunidades en el sector biofarmacéutico, la minería de litio en Catamarca, Salta y Jujuy, la importancia de alinear el empleo con políticas comerciales y de inversiones, y la articulación con la sustentabilidad, entre otros temas. La apertura estuvo a cargo de Daniel Funes de Rioja, presidente de la UIA; Sara Luna Camacho, directora de la oficina de OIT Argentina; y de Coatz.