Nuevamente es indispensable estudiar Finanzas en Argentina

Finanzas es un semillero formidable de managers por una sencilla razón: decidimos todos los días del año y de eso se trata el mangement: decidir, decidir, decidir. Son estas habilidades las que pretendemos desarrollar en nuestros alumnos de la Maestría en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella. No es casual que desde el año académico 2015 hayamos creado una nueva rama de orientación: Negociación y Estrategia y desde 2013: Managerial Finance. La dinámica del entorno financiero nos obliga a adecuar a permanentes cambios: quien no ajusta no optimiza valor hacia el alumno a la altura de las circunstancias actuales de permanentes modificaciones.

El mundo está cambiando como consecuencia de la crisis internacional iniciada a mediados del 2007. Un detalle histórico y nada trivial en este sentido es que la principal herramienta utilizada por Estados Unidos para salir de su crisis ha sido una política monetaria extremadamente laxa y acomodativa que virtualmente inundó de Dólares no sólo a Estados Unidos sino al mundo entero. Sin entrar en detalles técnicos, la clara laxedad monetaria desde La Reserva Federal Americana ha generado sustanciales presiones inflacionarias en casi todas las economías exportadoras de commodities en mercados emergentes.

Y es aquí en donde el área de Finanzas para emergentes vuelve a tomar una relevancia muy sustancial. La salida de la crisis desde Estados Unidos bien puede dividirse en dos etapas muy claras. 

La primera fue caracterizada por un boom de commodities post-quiebra de Lehman Brothers que claramente trajo un significativo crecimiento en muchas de las economías emergentes. En ese entorno, quien era percibido como “generador de valor” era el gerente de negocios: desde fabricar rulemanes, hasta Ipads suele ser rentable cuando las economías crecen tan vertiginosamente como ha sido el caso en los primeros años de esta crisis internacional. La eficienca y optimización financiera quedaron relegadas a segundo plano ante la fuerza del ciclo real. Por momentos se sentía como que navegar la peor crisis financiera de la historia resultaba en una clara buena noticia para emergentes lo cual desafía al sentido común más básico.

La segunda etapa se inicia desde el 2010 aproximadamente, cuando las economías emergentes comenzaron a padecer uno de los costos de tanto Dólar circulando por el mundo: inflación global. La histórica laxedad monetaria no sólo de Estados Unidos sino también de otros bloques del mundo (China, por ejemplo) comenzó a generar un entorno de negocios diferente en donde el crecimiento comienza a ser escaso y la inflación global le saca su plano original de relevancia. Y es precisamente en este punto en donde un Gerente Financiero en Emergentes y todo su equipo comienzan a convertirse en un recurso indispensable para preservar el valor de la compañía ante una clara tendencia licuatoria. Por citar un ejemplo: preservar el capital de trabajo y el stock de liquidez en términos reales se hace absolutamente indispensable en contextos de permanente inflación global.

La salida de la crisis para los miembros del G2 es claramente monetizada y licuatoria. La otra cara de esa misma moneda son las economías emergentes bajo una evidente presión reflacionaria que va carcomiendo el valor real del negocio. La próxima década al menos y sin dudas seguirá caracterizada por un Estados Unidos intentando licuar su problema y por economías emergentes que vía cuentas externas estarán bajo permanente presión inflacionaria.

Otra vez más desde rulemanes hasta Ipads, el equipo de finanzas se torna en una pieza clave para desarrollar estrategias que defiendan el valor real del negocio. Los entornos inflacionarios con todas sus dificultades intrínsecas también abren la puerta a oportunidades de inversión. Se hace entonces, nuevamente necesario contar con un equipo financiero entrenado en el aspecto de defender y crear valor ante un constante entorno licuatorio.

Germán Fermo
Director de la Maestría en Finanzas
Ph.D. in Economics, UCLA