Actualmente, la preservación del patrimonio es una variable fundamental en la vida cultural, económico-social, política y ambiental global, al mismo tiempo que plantea problemáticas y desafíos nuevos y complejos. Esta situación se refleja con importancia creciente en el ámbito argentino, que requiere de profesionales idóneos capaces de proponer alternativas rigurosas, coherentes y sustentables, para hacer de la variable patrimonial un componente fundamental de proyectos y emprendimientos en el campo público y privado.